¿Si los medios avanzan en modelos de personalización porqué seguimos sirviendo publicidad plural y no singular?

En el ámbito de la comunicación, de los medios, de las agencias, de las centrales, seguimos cayendo en el error de siempre. Una y otra vez buscamos la solución a nuestros problemas analizando únicamente lo que hacemos e intentando encontrar dentro de nosotros donde está nuestro error y, por tanto, como encontrar la solución. Nos olvidamos una y otra vez que nuestro terreno de juego no es el de nuestras empresas sino el de nuestros clientes, es decir, la sociedad misma. Por eso deberíamos mirar más a los cambios sociales, a los nuevos hábitos, a las formas en que se consume la información y a los nuevos modelos de relación. Solo si lo hacemos así encontraremos las pistas suficientes para modelar nuestro negocio a la demanda. Lo digo porque veo que en el mundo de la publicidad seguimos sin pensar en el individuo que consume el producto publicitario. Vemos que en el mundo de los medios todo avanza hacia la denominada personalización. Es decir, el propio medio se adapta a los gustos y necesidades de su consumidor y le ofrece lo que él demanda, con lo que gana en valor para el individuo consumidor de esa información que entiende que ha sido preparada especialmente para él. Esto está ocurriendo ya en muchos medios que han comprendido que esta adaptación abre un nuevo tiempo en su modelo de relación con sus usuarios. Por eso la pregunta que me hago es la siguiente ¿En este mundo de contenidos personalizados porqué seguimos bombardeando con publicidad masiva? ¿Por qué seguimos desperdiciando impactos continuamente? ¿Por qué no buscamos el target adecuado a cada campaña con los medios y tecnologías que tenemos hoy? ¿Por qué no damos por fin al usuario final ese contenido publicitario con el que todos soñamos como un contenido de valor real para él?
Mientras esperamos respuestas a esas preguntas los medios y el mercado publicitario siguen sufriendo las consecuencias de las crisis, no ya la económica, sino las devenidas del fin de ciclo del modelo que nos sustenta a todos. Por eso deberíamos empezar a trabajar en modelos de Publicidad Singular. Es decir, aquella que solo se dirige al individuo coincidente con el objetivo de cada campaña. Aquella que hace que el anunciante se vea realmente recompensado con un ROI real. Aquella que no tira impactos al saco vacío debido a que el telespectador se nos ha ido a las redes sociales durante la pausa publicitaria o a que el usuario de la Web pasa literalmente de los formatos intrusivos y acaba rechazando al mismísimo medio que los soporta y a la marca que se anuncia.
La Publicidad Singular
acabará siendo casi un contenido de valor editorial. Es decir, aquella que no molestará a su destinatario; antes al contrario, complementará al resto de contenidos del medio.
Y todo esto pasa en medio del debate abierto en todo el mundo sobre la privacidad y el intrusismo de los modelos dominantes en la red. En muy poco tiempo se habrán agotado los formatos que entran en nuestra intimidad, espían nuestros movimientos y envían nuestra información a terceros que la explotan convenientemente. Tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos están a punto de producirse importantes cambios legislativos que van a terminar con el imperio de la cookie que entra en nuestros navegadores libremente.
Por eso más que nunca es necesario firmar un gran pacto de entendimiento entre anunciantes, centrales y ciudadanos que nos acerque a ese modelo de Publicidad Singular no intrusiva, pensada en la persona y que aporte el valor necesario para que el individuo revalorice el mensaje publicitario y la publicidad remonte su vuelo.

Internet Móvil por fin preparado para el aterrizaje de la Televisión y la Radio

Sabemos que la radio y la televisión son, y sobre todo serán, multicanal. Y poco a poco se irán definiendo qué canales predominarán sobre otros. Pero todo hace indicar que será una realidad cambiante muy dependiente de la evolución tecnológica de las distintas redes. La que aporte más ductilidad y menor coste se irá imponiendo en cada momento. Y eso es precisamente lo que está pasando ahora con el Internet móvil: bajan los costes y se facilita la transmisión de contenidos.
Hay dos datos que vienen a ratificar esta situación que lleva a los móviles camino de convertirse en los principales receptores de los mass media. El primero proviene de Informa Telecom, que nos dice que en 2011 la publicidad superará a los SMS como principal fuentes de ingresos en el Internet móvil. Hasta ahora los modelos publicitarios no convencían a los anunciantes y su rentabilidad y su impacto eran mucho menores que el que tienen en la Web tradicional. En estos últimos tiempos en los que los Smartphone han ido tomando posiciones, los distintos formatos publicitarios sí tienen la capacidad de llegar al consumidor con toda su potencia. Tanto las aplicaciones que se venden en las distintas tiendas de los fabricantes, como las inserciones que se hacen en las webs móviles, se han convertido en soportes capaces de incidir en el ánimo y en el consumo de sus usuarios.
El segundo dato nos lo ha proporcionado Nokia Siemens Networks, con su estudio sobre banda ancha móvil. Según nos cuenta el gasto en el uso de la red de datos que consumen nuestros teléfonos móviles crece un 40% cada año. Es más uno de cada cinco usuarios de banda ancha fija expresa su deseo de adoptar la comunicación móvil para acceder a distintos contenidos.
Es decir, los datos dibujan un campo abonado para el crecimiento de las comunicaciones móviles y todas las modalidades de transmisión de contenidos, especialmente los audiovisuales. O dicho de otra forma, las redes móviles se están preparando para el uso masivo de la televisión y la radio en todo tipo de dispositivos. Esta era una realidad que habíamos anunciado desde hace años, desde que vimos que el teléfono podía llegar a sustituir al viejo transistor. Pero los costes de uso de la red y sus posibilidades de transmisión no permitían ese cambio. Hoy las cosas han cambiado.
Ahora bien, en este panorama hay algunos riesgos. Porque los dispositivos han ido mejorando y las redes también, pero para que el número de usuarios de radio y televisión explote y llegue a ser tan importante como el que hay en otros canales será necesario ofrecer una experiencia de mayor calidad. Los operadores deberán preparar sus redes para ser capaces de responder a las exigencias de volúmenes y tipos de datos que traiga el futuro.
Si caminamos en esa dirección la nueva radio y la nueva televisión se convertirán en el principal aliado de operadores y fabricantes de dispositivos móviles.

Se cumplen 90 años del nacimiento de la radio comercial y ahora la nueva radio debe encontrar su modelo de negocio.

Ha pasado mucho tiempo . Muchos años en los que la radio, como medio de comunicación, se ha colocado en un lugar preminente en nuestras vidas. Frank Conrad; la primera radio comercialHace ahora 90 años nacía la radio comercial como la conocemos ahora. Fue en 1920 en Pittsburg, Estados Unidos, cuando un ingeniero que trabajaba en Westinghouse, Frank Conrad, diseñó y construyó un receptor capaz de reproducir fácilmente señales locales, y, más tarde montó la primera emisora en su casa particular. Había nacido la radio comercial. De hecho Conrad fue el primero en utilizar la palabra radiodifusión, utilizada hasta ese momento en la agricultura para definir el método de esparcir semillas. La radio era hasta entonces un medio de comunicación punto a punto, que facilitaba la comunicación entre dos personas, como hacía el personal a bordo de los buques que cruzaban el mundo. Con la iniciativa que nacía en Pittsburg la radio se convirtia en un medio de masas.
Conrad primero solamente hablaba y hablaba a través de su emisor; luego vino la música que se reproducía en una gramola y más tarde las peticiones de los primeros oyentes. Se estaba construyendo un medio y un modelo de negocio que se extendería desde aquel entonces por todo el mundo. Un modelo en el que los equipos y la transmisión de la señal se vendían conjuntamente, como ocurrió aquí en España con la SER hasta bien avanzado el siglo XX.
Hoy la radio comercial, la que conocemos en distintos formatos – hablada, fórmula, musical, etc. – está preparándose para su nuevo salto. Radio StreamingTiene que encontrar un modelo de negocio para un mundo que se ha empequeñecido. Un mundo, en el que el usuario cada día aprecia más el valor de lo local y lo personal – véase lo que sucede con las redes sociales – y en el que la radio puede aportar ese cuidado que siempre ha tenido por lo más próximo. La radio está a punto de romper sus limitaciones y pronto las licencias solo serán reminiscencias del pasado. Por eso, como hizo Frank Conrad en 1920, debemos innovar y encontrar la forma en que la radiodifusión no solo trasvase oyentes a los nuevos canales – streaming, podcast y descargas – sino que también transfiera ingresos y anunciantes. Estoy seguro de que lo conseguiremos.